domingo, 18 de noviembre de 2007

¡¡¡ Somos la voz de los niños discapacitados !!!

Derechos de los Niños Discapacitados


"Los Estados deben reconocer el principio de la igualdad de oportunidades de educación en los niveles primario, secundario y superior para los niños, los jóvenes y los adultos con discapacidad en entornos integrados, y deben velar por que la educación de las personas con discapacidad constituya una parte integrante del sistema de enseñanza."


Conscientes del espantoso abuso y discriminación que sufren tanto las niñas como los niños discapacitados, y sabiendo también que por lo general son invisibles y se les ignora en la promoción de los derechos de la infancia, diversas organizaciones internacionales dedicadas a la discapacidad y organizaciones de fomento de los derechos del niño, han formado un grupo de trabajo integrado por sus propios representantes y presidido por Bengt Lindqvist, Relator Especial de la ONU sobre la Discapacidad, con el fin de adoptar las medidas siguientes:

  • Promover la voz de los niños discapacitados.
  • Reunir pruebas de la violación de los derechos de los niños discapacitados en un país de cada región del mundo.
  • Colaborar con el Comité de los Derechos del Niño en la monitorización de los informes nacionales sobre los niños discapacitados.
  • Asegurar la representación de los niños discapacitados en la Cumbre de la Infancia del 2001.
  • Trabajar con todas las agencias de promoción de los derechos de la infancia para que incluyan los derechos de los niños discapacitados.

¡¡¡ La salud física no es un derecho, sino un don ...!!!

Algunos matan a los niños porque tienen incapacidades, otros eligen inflingirles sufrimientos que solo Dios tiene la potestad de permitir.
¡Cuánto odio existe en el mundo especialmente con los más indefensos!



EL PAPEL DE LA FAMILIA

«La familia -dijo el Papa Juan Pablo II en su discurso, tan enriquecedor para nuestro Congreso- es el lugar por excelencia donde se recibe el don de la vida como tal y se reconoce la dignidad del niño con expresiones de particular cariño y ternura.



  • La familia como fuente de amor y solidaridad

    Gracias a la unión estable y fiel de los esposos, a su entrega recíproca, plena e irreversible, la familia constituye el mejor ambiente para el desarrollo personal del hijo, especialmente cuando es más frágil, más limitado en sus capacidades y, por tanto, más necesitado de cuidado, de atención, de ternura y de comunicación, no sólo verbal, con su ambiente inmediato.

    Es importante subrayar que el niño discapacitado no debe constituir un «peso» para sus padres o para sus hermanos y hermanas. Cuando este niño es acogido como hijo o hermano, dentro de su familia, el mismo amor hace que las dificultades resulten ligeras, soportables e incluso fuente de esperanza y de alegría espiritual.

    La familia como educadora del discapacitado


    La responsabilidad de la educación de todos los hijos, incluidos los discapacitados, corresponde a la familia.

    La constitución de la familia no es sólo un hecho biológico o sociológico. La Revelación nos muestra que en la familia se inscribe la genealogía de la persona en cuanto imagen, reflejo de Dios. Por esto, si la familia nace del amor de Dios, también debe permanecer en este amor, y esta es la característica fundamental, la base en la que se apoya todo el entramado familiar.

    Por esta razón, se puede decir que el compromiso principal de los cónyuges en esta labor de educación del hijo discapacitado consiste en mantener vivo el amor en su vida conyugal y en inculcarlo a todos sus hijos. El niño, en su familia, debe sentirse amado, buscado, valorado por sí mismo, en su realidad irrepetible.

    La familia da sentido de seguridad al hijo, le enseña las nociones del bien y del mal, le presenta el valor de su existencia en el mundo, le comunica la alegría que deriva del amor dado y recibido. Corresponde también a la familia enseñar al hijo el significado del dolor, del sufrimiento, de las limitaciones físicas y de la pobreza.

    Actitudes negativas y positivas

    «Compete, ante todo, a la familia, superado el primer momento de desconcierto ante la llegada de un hijo discapacitado, comprender que el valor de la existencia trasciende el de la eficiencia». Por consiguiente, la familia no debe caer en la trampa de buscar a toda costa tratamientos o cuidados extraordinarios, pues corre el peligro de quedar defraudada, desilusionada, cerrada en sí misma, si no se logran los resultados de curación o recuperación esperados.

    Hay varias actitudes que los padres deben evitar para un mejor desarrollo de su hijo discapacitado. Hemos dialogado sobre algunas.
  • La primera actitud negativa es el rechazo, la negación de la realidad. Este rechazo nunca es totalmente abierto, pero se vislumbra a través de las explicaciones que los padres tratan de dar a su mala suerte. En efecto, de forma inconsciente, se sienten culpables del resultado y tratan de echar la culpa a otros.
  • Otro comportamiento negativo es el temor: se refiere a un peligro imaginario y pone de manifiesto la incapacidad de una persona de afrontar la realidad. Este temor va acompañado de una incapacidad para tomar decisiones, para adaptarse a la nueva situación, para buscar los medios necesarios a fin de resolver las dificultades.
  • Menos conocida, pero no menos negativa, es la actitud de superprotección del hijo discapacitado. A primera vista, esta actitud muestra una loable solicitud y dedicación a ese hijo. Pero los padres, al hacerlo todo en vez del hijo, le impiden cualquier grado de autonomía.
  • Por último, la actitud de resignación es también negativa, porque impide a los padres asumir una actitud positiva, activa, hacia el hijo discapacitado, y por consiguiente entorpece el desarrollo del niño hacia la autonomía.

    Cuando los padres aceptan la realidad de la discapacidad de su hijo empiezan a tener la posibilidad de ser felices en su prueba. Cuando los padres se muestran alegres a pesar de las dificultades de su situación, pueden hacer feliz a su hijo, cualquiera que sea su discapacidad.

domingo, 11 de noviembre de 2007

En mi vientre, mi Amor por ti se gestó...


¡¡¡ Aceptame tal cual Soy ...!!!

Sin ti no hay Amanecer…


Desde esta oscuridad, yo te amo.
Desde la luz de un nuevo amanecer, yo te amo.
Aunque sea diferente a los demás, yo te amo.
Aunque tú me ignores, yo te amo.
Aunque tú no entiendas yo entiendo, que yo soy
la razón de tu dolor, por no ser lo que esperabas,
por no ser lo que te haga feliz.
Esta soledad nos golpea, nos lleva a un mundo
sin palabras, a un lugar del que no se puede escapar.
Tu dolor es grande, tu angustia mayor.
Pero es más mi dolor al saber que te amo sin importar nada.
Mírame, aquí esta tu hijo, tu ser, el que te ama a pesar de todo,
el que entiende lo que es amar, pero que no entiende, el porque de tu olvido.
Ayúdame a salir, toma mi mano, déjame volar, que llegar
hasta tu corazón es el sueño que tengo desde
aquel primer amanecer. Yo quiero estar junto a ti, déjame
caminar, que la vida no es fácil, que este mundo
no es nada sin tu amor.
Déjame volar, que junto a ti, las palabras se harán realidad.